Rostro con manchas y pecas en pómulos y nariz

Manchas y melasma: por qué el protector solar es el tratamiento

Las manchas son un exceso local de melanina, y en México se ven agravadas por dos cosas que aquí abundan: radiación solar intensa buena parte del año y calor. El melasma —esas manchas simétricas en pómulos, frente y labio superior— es el caso más frecuente en consulta y también el más frustrante, porque mejora despacio y recae con facilidad.

Por qué aparece

  • Radiación ultravioleta, pero también luz visible y calor: por eso el melasma empeora incluso en días nublados.
  • Cambios hormonales: embarazo, anticonceptivos, terapia hormonal.
  • Inflamación previa.
  • Predisposición genética y fototipos altos (IV–VI), es decir, el color de base de tu piel.

Qué sí ayuda

  • Protector solar SPF 50+ de amplio espectro, todos los días, reaplicado cada tres a cuatro horas de exposición. Los de color añaden protección frente a la luz visible.
  • Despigmentantes con constancia: vitamina C por la mañana; por la noche activos como retinoides, ácido azelaico, hidroquinona o ácido tranexámico tópico, según el caso.
  • Paciencia medida en meses, no en semanas, y cuidar el sol también en invierno para evitar el rebote.

Qué conviene evitar

  • Exfoliaciones agresivas o peelings caseros: la inflamación puede oscurecer más la mancha.
  • Suspender la fotoprotección al ver mejoría. Es la causa más común de recaída.
  • Combinar varios despigmentantes potentes por tu cuenta.

Cuándo acudir a consulta

Hay una diferencia importante que conviene tener clara. El melasma y las manchas solares son un asunto de constancia y fotoprotección, pero una mancha que cambia de tamaño, forma o color, que tiene bordes irregulares o varios tonos, que pica, sangra o no cicatriza, necesita valoración dermatológica sin esperar. No intentes aclararla con cosmética.

¿Quieres que te revise una dermatóloga? El melasma se controla mejor con un plan indicado por una dermatóloga. Conoce nuestra consulta dermatológica en Guadalupe.

Esta guía es informativa y no sustituye una valoración dermatológica. Si estás embarazada, en lactancia o con un tratamiento médico en curso, consúltanos antes de incorporar cualquier activo.

Productos que solemos recomendar

Una referencia de cada paso. La elección concreta depende de tu piel: si tienes dudas, escríbenos antes de comprar.

Agendar una consulta

Publicaciones Similares

Deja una respuesta

Tu dirección de correo electrónico no será publicada. Los campos obligatorios están marcados con *